Ignaciomartinblog

Beneficios fiscales en los acontecimientos de excepcional interés público

Beneficios fiscales en los acontecimientos de excepcional interés público

CompartirShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on FacebookPrint this pageEmail this to someone

 

Recientemente he tenido la ocasión de analizar el régimen de beneficios fiscales previstos por el artículo 27 de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, del Régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, en relación con los actos de promoción y publicidad de los acontecimientos de excepcional interés público.La Pepa

Es probable que con esta denominación no reconozcáis este tipo de eventos, sin embargo, si os hablo de “Alicante, puerto de salida de la vuelta al mundo a vela”, “Barcelona Mobile World Capital”, “IV Centenario de El Quijote”, “Expo Zaragoza 2008” o “La Pepa 1812”, es probable que os sea más familiar.

Este régimen especial se creó con la vocación de favorecer el mecenazgo del capital privado en el fomento de actuaciones sin ánimo de lucro y cuya única finalidad es de naturaleza general y pública. Se articuló así, un sistema de confinanciación privada en el que las empresas beneficiarias, por vía del gasto desarrollado en la publicidad y promoción, pueden recuperar vía deducción en cuota íntegra hasta un 90% de la cantidad que pura y simplemente donen para la celebración del acontecimiento.

La consideración de un acontecimiento como de excepcional interés público requiere que sea declarado como tal por una norma con rango de Ley, en la que necesariamente se especificará:

  1. “La duración del programa, que podrá ser de hasta tres años.
  2. La creación de un consorcio o la designación de un órgano administrativo que se encargue de la ejecución del programa y que certifique la adecuación de los gastos e inversiones realizadas a los objetivos y planes del mismo. En dicho consorcio u órgano estarán representadas las Administraciones públicas interesadas en el acontecimiento y, en todo caso, el Ministerio de Hacienda. Para la emisión de la certificación será necesario el voto favorable de la representación del Ministerio de Hacienda.
  3. Las líneas básicas de las actuaciones que se vayan a organizar en apoyo del acontecimiento, sin perjuicio de su desarrollo posterior por el consorcio o por el órgano administrativo correspondiente en planes y programas de actividades específicas.
  4. Los beneficios fiscales aplicables a las actuaciones a que se refiere el párrafo anterior, dentro de los límites del apartado siguiente.”

La mecánica esencial del artículo 27 de la Ley 49/2002, desarrollada en los artículo 7 a 12 del Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de dicha Ley, es relativamente sencilla:

  • Pueden ser beneficiarios de este régimen especial los sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades, los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que realicen actividades económicas en régimen de estimación directa y los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de no Residentes que operen en territorio español mediante establecimiento permanente.
  • Los beneficiarios podrán deducir de su cuota íntegra del Impuesto correspondiente el 15% de los gastos que, en cumplimiento de los planes y programas establecidos por Comisión administrativa o Consorcio encargado del acontecimiento, realicen en la propaganda y publicidad de proyección plurianual que sirvan directamente para la promoción del respectivo acontecimiento, con un límite del 90% de las donaciones efectuadas a dicha Comisión.
  • La base de la deducción, cuando el contenido del soporte publicitario se refiera de modo esencial a la divulgación del acontecimiento será del 100%. En caso contrario, será únicamente el 25% del gasto realizado.
  • Por donación, a estos efectos, han de entenderse los donativos, donaciones y aportaciones efectuados por las beneficiarios, siempre que sean irrevocables, puros y simples, así como los realizados a favor de alguna entidad de las previstas en el citado artículo 27 de la Ley 49/2002.
  • Finalmente, es importante recordar que el importe de esta deducción, conjuntamente con el resto de las deducciones fiscales establecidas para incentivar la realización de otras determinadas actividades, no podrá exceder del 35% (en algunas ocasiones 60%) de la cuota íntegra para el año 2014, conforme al límite establecido en el artículo 44.1 del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por le que se aprueba el Texto Refundido de la Ley sobre el Impuesto sobre Sociedades.

Estamos, por tanto, ante unos beneficios fiscales cuyo reconocimiento constituye una herramienta prácticamente indispensable para que determinados acontecimientos culturales y deportivos cuenten con unos recursos económicos que de otra forma no serían viables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

Menú